Del libro LA GENTE

Publicado en por Olga Elena Mattei

No hubiera sido necesario

escribir tanto

si la palabra hubiese sido

densa.

Pero no había en el lenguaje

ni tampoco en las ideas

tanta fuerza.

Yo era

solamente un ser humano

en trance de existencia

sino también, y sobre todo

una siquis interna,

una persona que en la mano

formaba una centella.

Creía en el amor.

No solamente en su alegría,

sino más bien en su dolor

y lo llevaba en la mirada

creyendo que existía

la comunicación.

No hubiera sido necesario

dar tanta explicación.

Bastaba hacer silencio.
El silencio es mejor


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